La situación laboral de los recién titulados universitarios españoles

Inserción laboral de los egresados universitarios curso 2013-14 (análisis hasta 2018)

Análisis de la inserción laboral de las universidades españolas

El informe elaborado por el ministerio comienza el análisis de la inserción laboral de las universidades españolas a través de los datos que aporta la vida laboral de los afiliados a la Seguridad Social. Aunque existen colectivos, y por tanto quedan fuera del alcance del análisis, representan menos del 5% de los egresados del curso. De esta manera, el estudio se basa en tasas de afiliación, no tasas de empleo. En este caso, se considera los universitarios afiliados a la Seguridad Social que están de alta en régimen general o en régimen especial de trabajadores autónomos.

El objetivo principal del estudio es obtener el conocimiento relativo a la situación laboral de los egresados universitarios afiliados a la Seguridad Social y de su evolución en el mercado laboral, atendiendo a diferentes variables de clasificación.

El informe se centra en los datos de egresados del curso 2013-14 que relaciona, en algunos casos, con egresados de cursos anteriores (2009-10 y 2012-13). Como criterio metodológico se realiza un análisis transversal de los cuatro años siguientes a la finalización de sus estudios, tomando como referencia los datos de la Seguridad Social a una fecha fija (23 de marzo) de cada uno de los cuatro años analizados.

Indicadores de empleabilidad

Los indicadores calculados son los siguientes:

Tasa de afiliación

porcentaje de egresados universitarios afiliados a la Seguridad Social y en alta laboral respecto al total de alumnos egresados.

Porcentaje de autónomos:

porcentaje de egresados universitarios afiliados a la Seguridad Social y en alta laboral que cotizan en el régimen especial de autónomos.

Tipo de contrato

porcentaje de contratos indefinidos y temporales.

Tipo de jornada laboral

porcentaje de contratos a tiempo completo, jornada parcial de más de media jornada o parcial de menos de media jornada.

Grupo de cotización:

clasificado en tres grandes bloques en función de la formación necesaria para desempeñar el empleo (titulados o universitarios, trabajos de nivel medio de tipo no manual y trabajos de bajo nivel o manuales).

Base de cotización anual

a la Seguridad Social para obtener, de forma aproximada, el dato de los ingresos que percibe un egresado afiliado a la Seguridad Social.

¿Cuál es empleabilidad según carrera?

En cuanto a la tasa de afiliación, esta aumenta a medida que transcurren los años tras finalizar los estudios. Del 47% del primer año, se pasa al 72,3% del cuarto. En cuanto al sexo de los egresados, el 72% de los que consiguieron un contrato fueron hombres y el 71,9% mujeres.

Carreras con menos empleabilidad

Respecto a los campos, aquellos con menor empleabilidad son Bellas Artes (50,5% de afiliados después de cuatro años), Otras lenguas extranjeras (50,8%), Lenguas modernas y aplicadas (54,2%), Historia del Arte (55,2%), Historia (55,6%), Derecho (55,8%), Filosofía (56,1%), Traducción e Interpretación (56,5%), Humanidades (58,3%) y Criminología (59,1%).

Carreras con más empleabilidad

En cuanto a aquellos con mayor empleabilidad encontramos: Medicina (91%), Óptica y optometría (90,2%), Podología (88,9%), Ingeniería eléctrica (85%), Informática (84,6%), Logopedia (84,5%), Ingeniería mecánica (84,1%), Farmacia (84,1%), Ingeniería electrónica industrial y automática (83,8%) e Ingeniería agraria y agroalimentaria (83,7%).

Por ramas de especialización, las tasas de afiliación a la Seguridad Social en 2018 fueron del 77,7% en los grados de Ingeniería y Arquitectura, del 76,8% en Ciencias de la Salud, del 71,5% en Ciencias Sociales y Jurídicas, del 68,6% en Ciencias y del 57% en Artes y Humanidades. Sobre el tipo de contratos, en 2018 el 51,3% fueron indefinidos y el 48,3% temporales. La mayor temporalidad se ha dado en Ciencias de la Salud (un 67%) y la menor en Ingeniería y Arquitectura, con un 67,2% de contratos indefinidos.

De acuerdo con el secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón, cree que este informe sirve para que los estudiantes conozcan la empleabilidad de cada grado, pero no para tomar decisiones sobre cierre de carreras. «Eso hay que estudiarlo con calma. No sabemos qué empleos se demandarán dentro de 15 años y, sobre todo, la Universidad no solo debe formar trabajadores sino ciudadanos con conciencia crítica. Si solo se tuviese en cuenta la empleabilidad desaparecerían grados», sostiene Pingarrón.

«Hay una serie de tópicos que hay que desterrar, como que el estudiante tiene que ser buenísimo en Matemáticas y Física para hacer una Ingeniería (donde hay más contratos). No es así. Hay que hacer la campaña en la secundaria», indica Michavila.

En una década (2008-2018) las carreras técnicas han perdido 74.000 alumnos en España. «Las empresas no paran de demandar egresados cualificados y se da la tormenta perfecta: bajan las vocaciones cuando más se necesitan”, opina el rector de la Universidad Politécnica de Valencia, Francisco Mora.

Empleabilidad según sexo

Es la segunda edición del informe (la primera es de 2015), con datos cruzados de universidades y la vida laboral de los afiliados a la Seguridad Social del Ministerio de Trabajo, por primera vez se han desagregado los datos por sexo.

En el curso 2017-2018, de los 1,2 millones de estudiantes universitarios españoles, el 55,1% eran mujeres. Ese mismo curso se graduaron más de 290.000 alumnos, de los cuales el 57,9% eran mujeres. Además de ser mayoría, ellas también obtuvieron mejores notas en todas las ramas de conocimiento (Ciencias Sociales, Ingeniería, Artes y Humanidades y Ciencias de la Salud), excepto en Ciencias. Sin embargo, los datos señalan que cuatro años después de graduarse, ellas obtuvieron menos contratos indefinidos que ellos (un 46% frente a un 58,9%) y un sueldo medio inferior: 24.445 euros anuales frente a los 27.000 de ellos.

«Las carreras con más empleabilidad, las STEM (Ciencias, Tecnología, Ingenierías y Matemáticas), son a las que menos se decantan las mujeres. Ahí empieza una brecha que luego se convertirá en salarial. Ellos están en los ámbitos donde hay más trabajo y donde es mejor pagado, por eso es tan importante que desde primaria y secundaria se les cambie el estereotipo. No puede haber ámbitos feminizados y otros masculinizados», indica  la rectora de la Universidad Jaume I de Castellón Eva Alcón.

 

Fuente:http://www.ciencia.gob.es/stfls/MICINN/Prensa/FICHEROS/2018/190704-Informe_Laboral.pdf

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