¿Cómo combatir el fracaso escolar en España?

El elevado nivel de fracaso escolar en España

Se habla mucho de fracaso escolar, de hecho, os elevados niveles de abandono educativo temprano son motivo de creciente preocupación en la sociedad en general, entendido como inadmisibles y que el problema debe resolverse cuanto antes. Sin embargo, tras varias leyes educativas y la puesta en marcha de programas y cambios de calado en el sistema educativo, el problema no sólo no se soluciona sino que va en aumento.

El abandono prematuro es señalado como uno de los problemas más graves del sistema educativo español, junto al rendimiento educativo de nuestros estudiantes al acabar la enseñanza obligatoria del que informan regularmente los sucesivos informes PISA. Ambos problemas están relacionados, ya que, un menor rendimiento en la enseñanza secundaria obligatoria puede propiciar un mayor abandono temprano de los estudios.

Entre las razones principales para el abandono escolar se señalan las siguientes: características personales y motivacionales del alumnado, dificultades económicas, reconocimiento familiar, entorno de aprendizaje, ausencia o equivoca orientación y fallos del sistema educativo. Aunque lo cierto es que hay tantos motivos o causas de fracaso escolar como  niños que no llegar a alcanzar los niveles educativos básicos exigidos o que abandonan prematuramente la enseñanza. Es un tema complejo en el que influyen muchos y variados factores. Tanto es así, que dentro de ese porcentaje citado en anteriores líneas, también están incluidos niños con  inteligencia superior a la media, que se encuentran desmotivados y frustrados y, finalmente, abandonan los estudios por no haber recibido la atención adecuada.

Algunas cifras sobre el abandono educativo en nuestro país

España es el segundo país de la Unión Europea en fracaso escolar, con una tasa del 19% de jóvenes entre 18 y 24 años que han abandonado prematuramente el sistema educativo habiendo completado como mucho el primer ciclo de Secundaria (la ESO) y no habiendo recibido ningún tipo de formación en el último mes.

Los chicos abandonan las aulas antes que las chicas. La proporción de fracaso escolar es más superior entre los chicos (22,7%) que entre las chicas (15,1%), de acuerdo con los datos de Eurostat. Con todo, España ha logrado reducir la tasa de abandono escolar en la última década, aunque sigue lejos de llegar a cumplir la meta nacional de rebajarla en 2020 al 15%, cinco puntos menos que el objetivo para toda la UE.

No obstante, entre las estadísticas encontramos algunas cifras para el optimismo. El abandono temprano de la educación y la formación se situó en España el pasado 2017 en el 18,3%, lo que supone un descenso de siete décimas respecto al dato del año anterior. Esta tasa cayó en todas las comunidades autónomas salvo en Andalucía, Cantabria, Comunidad Valenciana y, de forma más ostensible, en la ciudad autónoma de Melilla.

¿Qué es el fracaso escolar?

El fracaso escolar es entendido como aquellas dificultades para alcanzar los objetivos marcados por el sistema educativo. Dichas dificultades no se refieren solamente a los hándicaps personales, sino también a la falta de capacidad de adaptación del sistema.

El fracaso no es simplemente un fenómeno que refleja las diferencias de rendimiento entre el alumnado. El fracaso escolar abarca diversos significados que se adentran en el complejo mundo de la teoría del currículum y de los valores que la escuela como institución va transmitiendo y que, además, debe ser analizado en el marco de un determinado contexto.

Causas del abandono escolar

  • Dificultades y características propias de los estudiantes

Un elevado porcentaje de casos de fracaso escolar se debe a dificultades como la dislexia o el déficit de atención (con o sin hiperactividad). Es fundamental detectar estas causas a tiempo para que el alumno no empiece a descolgarse del ritmo de sus compañeros. Todavía escuchamos ante estas problemáticas expresiones como «eres un vago» o «no vales para estudiar».

  • Dificultades socio-económicas

Por un lado, la falta de liquidez para continuar los estudios medios y superiores hace que los alumnos abandonen antes de tiempo su etapa formativa o no puedan desarrollar al máximo sus potencialidades. Por otro lado, si en las familias no se reconoce el valor de la educación, difícilmente el escolar podrá apreciarlo y por tanto podrá producirse un abandono temprano con mayor probabilidad respecto a las familias donde se valora y se le da la importancia que le corresponde.

  • La inestabilidad del Sistema sujeto siempre a los vaivenes políticos.

Reducir los altos índices de fracaso escolar en España ha sido siempre un objetivo de los sucesivos gobiernos, que han ido aprobando hasta el día de hoy distintas leyes de reforma del sistema educativo. Sin embargo, no podemos vivir en una reforma permanente del Sistema. Necesitamos un consenso básico, una estrategia a largo plazo y muchísima paciencia.

  • Inmediatez

Buscamos resultados inmediatos para combatir el fracaso escolar y esto nos conduce a tomar medidas improvisadas que no nos dejan avanzar.

  • Falta de orientación

Los docentes y profesionales de la orientación casi siempre tienen más estudiantes de lo que pueden atender apropiadamente y muchos padres están muy ocupados… La continuidad en los estudios para el estudiante es una tarea que requiere de tiempo y de los apoyos adecuados para poder garantizar su éxito académico futuro.

  • Entre las otras causas: la selección y formación del profesorado, la excesiva burocracia, apatía y falta de motivación, etc.

 

Consecuencias de este abandono

El abandono escolar así como sus consecuencias es un problema que nos ocupa a todos, no afecta únicamente al niño o adolescente, sino que repercute de modo negativo en su entorno familiar, académico así como a nivel social.

Para el estudiante esto supone una reducción de confianza en sus habilidades y capacidades, pudiendo generar una baja autoestima y una falta de motivación en todo aquello que esté relacionado con actividades escolares.

Por otro lado, esta falta de motivación se refleja en un desinterés que dificulta aún más que el estudiante pueda seguir avanzando y aprendiendo al ritmo esperado.

Todo ello tiene una serie de repercusiones en el ámbito familiar, ya que los padres muchas veces sienten que no saben cómo pueden ayudar a su hijo. Esta frustración muchas veces se manifiesta en forma de discusiones, que generan un ambiente más tenso, lo que trae consigo  un deterioro de las relaciones familiares.

La educación es vital para el desarrollo económico de los países porque a largo plazo tiene una influencia directa en la productividad de las empresas, la generación de empleo, el surgimiento de nuevos negocios o incluso el empoderamiento de sectores vulnerables. Por tanto, cuando un estudiante deserta de la escuela se pierde dinero porque la educación gratuita se paga con dinero público y se podría considerar una inversión donde el resultado final es la conclusión de los estudios, pero cuando éstos se ven interrumpidos a mitad del camino y no se reanudan, el capital invertido no ve resultados.

Detección y diagnóstico del fracaso escolar

Para diagnosticar el fracaso escolar en un estudiante importancia conocer su historia de aprendizaje con todas las dificultades que puedan incidir en su vida escolar.

Hay una serie de indicadores que sirven para detectar el fracaso escolar, entre los que destacamos: la aparición de trastornos y variaciones en el rendimiento, trastornos de conducta y en las relaciones sociales con los compañeros, trastornos en la salud física y mental, etc.

En cuanto al diagnóstico, hemos de seguir las siguientes fases:

  • Recogida de información escolar y familiar

De la entrevista con la familia pueden obtenerse datos en los campos de la historia evolutiva, datos relativos al embarazo, parto, nacimiento, crecimiento y estado de salud en general.

En lo relativo al informe escolar, no se trata tanto de las evaluaciones cuantitativas como la opinión que tienen los profesores respecto a: integración en el grupo, reacción frente al medio escolar, rendimiento en relación a la opinión que tienen los profesores de su capacidad, existencia de alguna anomalía específica observada, etc.

  1. Dentro de la exploración psico-pedagógica, hemos de evaluar:
    • Cognición: nivel cognitivo del estudiante para poder descartar dificultades intelectuales como causa de la dificultad de aprendizaje.
    • Lenguaje: nivel de evolución del lenguaje, comparación entre el lenguaje espontáneo y el repetitivo, alteraciones (dislalias e inversiones), etc.
    • Nivel pedagógico: estudio de los niveles adquiridos en las materias básicas, además de conocer la madurez gráfica y lectora del niño, el grado que ha alcanzado y las anomalías que presenta.
    • Exploración perceptivo-motriz: esquema corporal, lateralidad, etc.
    • Exploración espacio-temporal: se obtienen datos sobre posibles dificultades en la discriminación perceptiva y en la simetría derecha-izquierda, sobre la maduración viso-motora del niño.

 

Algunas propuestas para prevenir y evitar el fracaso escolar

En AlumnUs hemos querido recoger aquellas medidas que nos permitan prevenir e incidir en el fracaso escolar así como en el abandono prematuro del sistema educativo.

Atención a la diversidad

El principal mecanismo de prevención incide en la atención a la diversidad e implicación de toda la comunidad educativa.
Tres de cada 10 alumnos/as inmigrantes sufren fracaso escolar. Las dificultades y necesidades de estos/as jóvenes, o de parte de ellos, puede requerir medidas de actuación diferentes a las ordinarias.
Por otra parte, sería conveniente plantear opciones para aquellos/as alumnos/as que van a seguir fracasando en la etapa de enseñanza obligatoria. Abrir posibilidades e itinerarios educativos para estos/as jóvenes, a los que el fracaso en la ESO ha cerrado prácticamente la oportunidad de seguir formándose, contribuye a reducir el abandono.

Cambios metodológicos

Abogamos por potenciar más la inteligencia emocional en todo el currículo, utilizando de modo más intenso, a la vez que eficaz, los recursos que ofrecen las TIC, así como una mayor autonomía de los centros educativos en cuanto a su organización y gestión. De este modo, los centros educativos dispondrán de una mayor flexibilidad a la hora de adaptar los currículos a las necesidades individuales del alumnado.

Más información, más orientación

Cuanta más información esté a disposición del alumnado respecto a las ventajas futuras en relación a la continuación de los estudios, menor será el abandono. Se trata de un campo en el que conviene aunar y reforzar los esfuerzos para que una decisión como esta no se base solo en cuestiones a corto plazo. Para que el/la estudiante pueda tomar una decisión acertada primero ha de conocerse a sí mismo, analizar todas las posibilidades, para finalmente, elegir con más información.

El valor de la confianza

El valor de la confianza es importante, pues la confianza predispone a la acción y al éxito. Hablamos de empatizar y de la idea de que todos los agentes educativos se pongan en el lugar de el/la estudiante, ofreciendo ayuda no sólo a superar dificultades sino también a alcanzar objetivo. Resulta fundamental incidir en la necesidad de crear hábitos que favorezcan el bienestar en el alumnado.

A estudiar también se aprende

Cada estudiante es diferente. Sin embargo, muchos de ellos/as fracasan por sus hábitos de estudio. Errores en el modelo de estudio, la concentración, planificación, comprensión, motivación y/o para la regulación de la ansiedad pueden concluir en fracaso escolar. Todas estas dificultades pueden ser corregidas de forma sencilla, especialmente si se lleva a cabo en edades tempranas, para que de esta forma no se conviertan en un hábito que marque la trayectoria académica de el/la estudiante.

Facilitar la transición entre el mundo educativo y el mundo laboral

Los/las estudiantes necesitan de programas educativos rigurosos que les den la oportunidad de poner en práctica sus destrezas académicas y habilidades personales en el mundo laboral. Este enfoque debe comenzar desde etapas tempranas para que los/las estudiantes puedan tomar conciencia de la amplia variedad de profesiones así como de campos de trabajo en desarrollo. Hemos de ofrecer al alumnado oportunidades de exploración vocacional y participar en un programa académico que establezca una base sólida para el aprendizaje continuo y la educación superior.

Ser modelos educativos

Los distintos agentes educativos hemos de actuar como modelos educativos frente a nuestro alumnado. A través del moldeamiento podemos aprender casi cualquier conducta observando como la ejecuta o la desarrolla otra persona. Si entendemos que muchas conductas las aprendemos a través de la observación, podemos utilizar esta herramienta de forma consciente para su beneficio, escogiendo y seleccionando aquellos modelos que nos interesan con el fin de que el alumnado adquiera nuevas habilidades que le permitan mantenerse en el sistema educativo con bienestar.

 

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